29 septiembre, 2022

No era Bronco era pájaro nalgón, presunto ladrón : Cachorro de mercadotecnia política, un espejismo

ALFREDO AZCARATE VARELA
THE BAJA POST/EDITOR

Hace cuatro años, era candidato a la Presidente de México, también Gobernador de Nuevo León, se vendía como un candidato “independiente” honesto y con “muchos pantalones”, se autonombró EL BRONCO, se le promovía como un hombre honesto, que castigaría a los ladrones cortándoles las manos, ahora está detenidoi por supuesto desvío de fondos.

Muchos mexicanos se fueron con la “finta”, creyeron que en realidad era algo distinto, que si ganaba gobernaría con justicia y honestidad, se llevó de Mexicali a en experto en mercadotecnia política, con un equipo de gente que le trabajó la imagen, logrando que la gente crea que un candidato es la solución y que votar por él es un gran acierto.

El BRONCO durante su visita al CETYS Universidad Campus Mexicali, donde logró impresionar a los jóvenes estudiantes proyectándose como un político «diferente» y «Honesto», pero al perecer, a fin de cuentas resultó ser igual, más de lo mismo.

Al Bronco sus mercadólogos lo vendieron bien, cuando fue al CETYS a un “debate”, los chamacos universitarios de clase media y alta que estudian ahí quedaron fascinados con este farsante y fanfarrón, pero era normal, es lo que “vende” en las instituciones privadas de educación, pero en el caso del Bronco también permeó en las universidades públicas.

Jóvenes que, llevados por una hábil y marrullera estrategia de campaña electoral, creyeron ciegamente en él, podrían haber votado por él, al menos así lo dijeron después de asistir al debate, pero el nuevo Gobernador de Nuevo León, el “junior” de Movimiento Ciudadano que “se encontró” con la Gubernatura, decidió investigarlo.

La investigación arrojó resultados, un presunto desvío de fondos por parte de honesto señor que le iba a cortar las manos a los ladrones . . . y resultó ser un presunto ladrón, en su campaña logró proyectar una imagen de honestidad y valentía enormes, resultado del trabajo del mercadólogo político que se llevó de Mexicali y que, logró proyectar la imagen de un Bronco simpático, entrón y honesto, pero solo era un espejismo.

A fin de cuentas, el Bronco fue un pájaro nalgón, una fachada de honestidad que logró convencer a uno que otro ingenuo, pero que a leguas se le veía lo oportunista, un buen vendedor que se supo “colocar” en el marcado ganancias (una vez más) a sus asesores de mercadotecnia política, una máscara de honestidad que, al parecer, no era tal.

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