ALFREDO AZCARATE VARELA
THE BAJA POST/EDITOR
FOTO: Pixabay david_peterson
En los inicios del sexenio, Andrés Manuel López Obrador, dijo que abría la puerta a refugiados de Centro y Sudamérica y desde los últimos días del sexenio de Enrique Peña Nieto, empezaron las nefastas e inhumanas “Caravanas” de migrantes, aunque en Mexicali y otras fronteras con Estados unidos la ola de migración de Haitianos ya había iniciado, pero en CdMx se sintió una invasión de Venezolanos (as).
El Presidente López Obrador anunció que, ante lal llegada de miles de Venezonalos (as) que no han encontrado lo que buscaba en México, se pagará 110 dólares mensuales pr 6 meses a cada uno (a) de ellos (as) que acepte la repatriación, peroo muchos mexicanos dudan que el Gobierno de Maduro se los entregue y lo ven más como un tipo de soborno para que el Presidente veneco los reciba de vuelta.
La llegada de migrantes ha descontrolado la CdMx, geerando inquietud social y problemas de salud pública de los(as) capitalinos(as) y el Presidente López Obrador anunció la repatriación de miles de Venezolanos (que aquí no encontraron solución a sus problemas que incluso empeoraron) pero el Gobierno Mexicano les pagará 110 dólares mensuales durante seis meses para motivarlos a volver a su tierra.
En el ánimo de proyectar imagen humanista y solidaria con el resto de Latinoamérica, Andrés Manuel López Obrador, abrió las puertas de México país, no solo a Venezolanos, sino a miles de ciudadanos de Centroamérica y desde 2021 (más o menos) tal vez la intención era buena, pero México no estaba ni está en condiciones de ser benefactor de gente que (por algún motivo) huye de sus países.
Esta migración descontrolada, generada por las puertas abiertas del Gobierno Federal a otros países latinoamericanos, genera descomposición del tejido social, problemas de higiene y salud pública así como una inseguridad, afectando a los habitantes de las zonas cercanas al centro histórico de la CdMx.
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Por las colonias Cuauhtémoc, Juárez y San Rafel, alrededores del cruce de Insurgentes y Reforma, centro de CdMx, está Plaza Giordano Bruno, espacio urbano que migrantes (haitianos la mayoría) han tomado como campamento, generando basura y deshechos humanos que satura el área y causan serias molestias a los vecinos de esa plaza.
Las autoridades han intentado desalojarlos y no ha sido posible, porque ellos dicen tener miedo y desconfianza de las autoridades de Migración después del incendio que mató a decenas de migrantes en un albergue de Ciudad Juárez porque las autoridades no quisieron abrirles la puerta para escapar de fuego
Ahora, después de que miles de mexicanos son “invadidos” en sus espacios vitales por Venezolanos, el proyecto de los Migrantes del Bienestar se cae y el regreso de los “panas”, “gochos (as)” y venecos (as)en general a su país, del que salieron con la falsa promesa de un paraíso mexicano, azteca o charro que se convirtió en un infierno para ellos y para muchos mexicanos y mexicanas.

