
ALFREDO AZCARATE VARELA
THE BAJA POST/EDITOR
Ante graves señalamientos de corrupción, renunció la señora Gudalupe Taddei, la honesta mujer que AMLO puso en el Instituto Nacional Electoral, para consumar el desquite por el doloroso episodio de 2006, donde el tabasqueño aseguraba que había ganado la elección
Cuarta Transformación aseguraba que el INE de Córdova y Murayama era pura corrupción y que la llegada de Taddei al Instituto solucionaría toda esa suciedad

LA señora Taddei dijo que renunciaba “para proteger al Instituto”, tal vez no se dio cuenta, pero si se va y dice que eso es para proteger al INE, da una muestra de cinismo o de “autogol involuntario” porque puede interpretarse como “el Instituto estará mejor sin mí”.
Ella asegura que se trata (para variar) de un complot de la ULTRADERECHA (ese enemigo implacable de la 4T) y que mejor se va, sin embargo, los señalamientos publicados en REFORMA son avasallantes, pero Taddei cuanta con la protección de “arriba” y solo le darán un manazo.
Taddei renuncia entre señalamientos de presunta corrupción e irregularidades en contrataciones del INE, la investigación periodística de REFORMA apunta a probabilidad de conflictos de interés, también a supuesta red de proveedores que simulaba competencia en licitaciones y realizaba triangulación de operación para atraer recursos.
Claudia Sheinbaum aceptó la renuncia y dijo que se debe investigar, sin embargo, la pregunta sería: ¿Qué la hace diferente a Ernesto Ruffo quien fue tratado como delincuente, encadenado y encarcelado? ¿Por qué a ella la dejan irse a su casa muy tranquila entre el escándalo de corrupción y al exgobernador panista le soltaron todo el peso de la Ley? –
