
TIFFANY ABISH
THE BAJA POST/ STAFF
Autoridades del Gobierno del Estado de Baja California confirmaron la existencia de una red de corrupción dedicada al ingreso de sustancias ilícitas y teléfonos móviles en los centros penitenciarios de la región.
La detención que detonó esta investigación ocurrió el pasado 12 de mayo, cuando un agente custodio fue sorprendido con dos teléfonos celulares y diversos paquetes de droga entre sus pertenencias.
Según los informes oficiales, el elemento había salido a la ciudad de Tijuana para realizar una diligencia y fue interceptado a su regreso al centro penal.
Tras la detención, Lorena Huerta Salas, titular de la Comisión Estatal del Sistema Penitenciario (CESISPE), informó que elementos de seguridad sufrieron un ataque armado a la altura de Tecate mientras se realizaba el traslado del agente.
Aunque los oficiales resultaron ilesos, las autoridades vinculan directamente este atentado como una represalia por el decomiso y la detención efectuada.
«Este elemento fue puesto a disposición de la Fiscalía Federal para su debida investigación. Creemos suponer que el atentado fue a raíz de ese decomiso», señaló Huerta Salas.
La funcionaria admitió que la presencia de sustancias prohibidas en los penales no es un problema reciente, y subrayó la dificultad de erradicarlo a corto plazo debido a la complejidad de los protocolos requeridos.
No obstante, destacó que en los últimos tres meses se han intensificado las acciones de vigilancia, suman ya 12 operativos realizados al interior de los centros en 3 meses y 3 decomisos importantes de droga y artículos prohibidos.

