
ALFREDO AZCARATE VARELA
THE BAJA POST/EDITOR
La suspensión del bombardeo que supuestamente eliminarían a Irán del mapa, fue anunciada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien negoció con el Gobierno de Pakistán y aceptó la propuesta del Primer Ministro de ese país, Shehbaz Sharif, y el jefe del Estado Mayor, Asim Munir.
Noticieros en todo el mundo informaron desde las primeras horas del 7 de abril, Trump amenazaba con “borrar una civilización” si Irán no abría el estrecho de Ormuz

En los análisis periodísticos de estas tristes declaraciones de Trump, se empezó a considerar que estos bombardeos para “borrar” del mapa a un país que, como Irán, no se plegaba a sus deseos de abrir el paso del petróleo, que cerraron como represalia por haber iniciado una guerra contra ellos.
Por el momento solo dijo que prorrogará dos semanas más el plazo que había dado a Irán para negociar un acuerdo que ponga fin a la guerra y abra el estrecho de Ormuz, o si no bombardearía Irán con todo el arsenal del que dispone su país.
Ellos le pidieron que retuviera la fuerza destructiva con que supuestamente iba a eliminar a Irán esta noche y sujeto a que Irán acceder a la reapertura completa, inmediata y segura del estrecho de Ormuz, decidió suspender el bombardeo y ataque.
Todo quedó a cuatro horas de que se cumpliese el plazo, Sharif había solicitado un alto el fuego que permitiese alcanzar una solución diplomática definitiva a la guerra. El acuerdo anunciado por Estados Unidos pone fin a una jornada de altísima tensión.
Por la mañana, Trump había dicho que “una civilización entera morirá esta noche”. Irán advirtió que ante un ataque de EE UU sumiría “en la oscuridad” a “toda la región y Arabia Saudí”.

