TIFFANY ABISH
THE BAJA POST/ STAFF
El hallazgo de una narcomanta en el bordo del canal Tulichek, en la división con la zona del Ex Ejido Xochimilco y Hacienda Castilla, dejó al descubierto una práctica irregular dentro de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, en donde ordenaron a agentes a asumir hechos de otra zona sin razón aparente, y con la evidencia ya manipulada.
Aunque el hecho ocurrió en la zona poniente, elementos de la zona oriente fueron instruidos por sus superiores para asumir la responsabilidad del incidente, sin que se les explicara el motivo. En el turno se encontraban como responsables un jefe de turno de apellido Aguilar y el supervisor Contreras, ambos adscritos a la zona poniente.
Los agentes que acudieron señalaron que, al llegar, la escena ya había sido manipulada, ya que la narcomanta había sido retirada previamente por elementos de la zona poniente.
Esta situación contraviene el protocolo de primeros respondientes, el cual establece que la primera unidad municipal que arriba al lugar, sin importar la zona —poniente, oriente o central— es la que debe preservar la escena y hacerse cargo del incidente.
Pese a no haber sido los primeros respondientes ni corresponderles la jurisdicción, los elementos fueron obligados a asumir el caso. Al manifestar que no tenían razón para hacerse cargo y que el procedimiento era incorrecto, recibieron como respuesta un: “Usted se va a hacer cargo porque yo le digo”.
Posteriormente, se dio aviso al subcomandante de la guardia nocturna, de apellido Zazueta, máxima autoridad en turno.
La instrucción final fue que entregaran la narcomanta hasta el lunes en la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC), pese a que el incidente ocurrió en domingo y a que, conforme al procedimiento, dicho indicio debería ser puesto a disposición inmediata de la Fiscalía General del Estado (FGE).
Incluso, personal de la Fiscalía presente en el sitio advirtió que no les recibirían la manta en ninguna instancia, comentario que fue desestimado por los agentes.
De acuerdo con el elemento que acusó el hecho, a ellos únicamente se les pidió entregar la narcomanta, sin haber participado en el aseguramiento original ni en la preservación del lugar, lo que los coloca en una situación de riesgo legal al asumir responsabilidades derivadas de una escena ya alterada.

Tras externar que el procedimiento era irregular, uno de los agentes fue retirado de labores de patrullaje en las calles y asignado a la vigilancia de un punto fijo, medida que fue tomada después de que se señalara que el trabajo impuesto no correspondía a su zona.


