ALFREDO AZCARATE VARELA
THE BAJA POST/EDITOR
Las lluvias que azotaron barrios Estados de México la semana pasada, han mostrado a los mexicanos una diferencia entre la Presidenta Sheinbaum y al Expresidente López Obrador, quien dejó a los Guerrerenses a la deriva hace dos años cuando el huracán Otis dejó muerte y devastación en Acapulco y otras ciudades.
NEOLIBERALES o CUARTA TRANSFORMAMCION lo importante no es comparar sino trabajar por la gente dejando de lado atavismos y polarización ideológica y egoísta en ambos extremos y eso lo debe considerar la Presidenta Sheinbaum
La ayuda nunca es suficiente en este tipo de tragedia, porque las fuerzas de la Naturaleza son superiores a la fortaleza humana pero lo importante es que el Gobierno hable menos y actúe más, así los resultados hablaran por ellos y también que eviten las declaraciones de triunfalismo frívolo como las del Diputado Samaniego quien debería ser apercibido por la Presidenta .
Los anuncios sobre ayuda humanitaria de la Presidenta contrastan con el recamo de algunas comunidades hasta las que no ha llegado la ayuda, sin embargo debe evitarse la confrontación y el “cállense y escúchenme” de Sheinbaum fue impropio, cuando ellos lo que más quieren, antes de la ayuda, es que alguien los oiga y les ponga atención.
Desde cualquier extremo de la polarización que azota a México, hay que reconocer que (al menos) Claudia Sheinbaum ha hecho lo que su medroso y maniqueo antecesor se negó a hacer porque no quería que lo ofendieran, ahora falta que realmente “se ponga el chip de humanidad” para apoyar a quienes perdieron todo hace unos días.
El Expresidente, en una visión ególatra no dio la cara como lo está haciendo Sheinbaum, porque dijo que no quería que lo ofendieran a él y por consiguiente le faltaran al respeto a la “investidura presidencial” abandonando al “pueblo bueno” a su suerte, pero eso realmente no importó porque a pesar de eso, la gente votó por MORENA.


