ALFREDO AZCARATE VARELA
THE BAJA POST/EDITOR
La tasa de impuesto de 3.5% que Donald Trump propone para las remesas de dinero que mexicanos envían a sus familias desde Estados Unidos, representaría una carga de alrededor de 2 mil 700 millones de dólares anuales, la reducción en flujo de remesas por el impuesto podría disminuir el Producto Interno Bruto de en 0.18 puntos porcentuales, según cálculos de economistas y analistas financieros en Internet.
La propuesta de Donald Trump de un impuesto del 3.5% a remesas enviadas por no ciudadanos de EU genera preocupación en México por su potencial impacto económico y social entre los migrantes y sus familiares en México
Aunque la Cámara de Representantes de EU aprobó el impuesto a remesas, falta aprobación del Senado, el Gobierno mexicano busca evitar la implementación de la tasa, porque tendría un impacto negativo en millones de familias que dependen de las remesas para su sustento.
Los estados más afectados con esto serían: Tamaulipas, Guerrero, Puebla, Oaxaca y Veracruz, pues las remesas son muy importantes en estas zonas y se dañarían las economías locales, afectando comunidades rurales y de bajos ingresos.
El impuesto podría incentivar a los migrantes a utilizar métodos alternativos, informales o ilegales para enviar dinero, como criptomonedas o intermediarios no regulados, con mayor riesgo de fraude y lavado de dinero.
El impuesto es «absolutamente injusto» y viola tratados bilaterales que prohíben la doble tributación, entre otros efectos negativos para México señalados por la . presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
Los migrantes indocumentados, enfrentan desafíos económicos y legales, pero con esta nueva medida tributaria enfrentarían peores contratiempos y eso agravaría su situación financiera y la de sus familias en México.

