ALFREDO AZCARATE VARELA
THE BAJA POST/EDITOR
Hace unos meses, Gustavo Macalpin, sujeto que hace payasadas en radio y hasta recientemente en TV, lloriqueaba porque Arnoldo Cabada lo “corrió en vivo” de su programa, que era una representación de clown mediático que engañaba a la gente haciéndole creer que los estaba informando.
Bajo el argumento de que a Erika “no le gusta hacer crítica” la sacó del programa, pero el pequeño CLOWN cree que hacer crítica es ridiculizar a gente poderosa a lo loco, sin bases, sin rumbo, simplemente ladrar o aullar o barruntar con crueldad y sarcasmo contra el objetivo a criticar y no es así, pero él no tiene la culpa de que el público “se la crea”, el caso es que lloró sus buenas lagrimitas cuando Cabada lo corrió.
Macalpin es un payaso que grita a los 4 vientos a lo loco y cree que está haciendo crítica, pero desconoce el oficio periodístico y ahora llora lágrimas de payasito como el de la canción de Enrique Guzmán
Ahora ha hecho lo mismo con Erika Gallego, con quien comparte dos espacios uno matutino y otro vespertino, pro este último espacio es de él y fue de ahí de donde la sacó si siquiera darle oportunidad de despedirse, haciéndole a a alguien lo que tanto lloró que la habían hecho en canal 66, mostrando así su verdadera cara.
Sin embargo es un ejemplo de superación, de andarle “cargando los paquetes y haciéndole mandados” a un ¨residente Municipal, creció hasta hacer creer a la gente que su repetitivo y machacante estilo de “comunicar” era informar y así muchos ERRÓNEAMENTE creyeron que se traba de un periodista y resultó ser un bueno de materialista.
La ambición de usar el Canal 66 como caja registradora para sus fines económicos, hizo de este sujeto una “figura mediática” que muchas personas confundieron con periodista, incluso le ganó la arrogancia y el ego y ya se creía el “filtro de entrada” ($$) al canal de Arnoldo Cabada y trató de circular el rumor de que “le iban a dar un espacio en TV Azteca”.

Incluso viajó a la CdMx, pero se topó con la realidad, en una ciudad grande fracasan los oportunistas como él, regresándose a Mexicali y exhibiéndose en videos que grabó en el avión camino a su tierra, así las cosas con la falsedad y doble discurso del “simpático comunicador” que al menos tiene el mérito de haber engañado a la gente diciendo que es periodista.

