REDACCIÓN
THE BAJA POST
La experiencia inmersiva es algo difícil de concebir para algunas personas, que escuchan el nombre Van Gogh y creen que debe ser una exposición con obra del artista holandés, uno de los más grandes artistas de la historia, pero lo que viene a Mexicali en Octubre va más allá de una simple exposición de cuadros de Vincent.
Independientemente de las obras originales que pueda incluir, la experiencia inmersiva es una interacción realista y tangible, en este caso con la obra de Van Gogh, donde el espectador puede experimentar, más que una apreciación de la obra, una vivencia dentro de la misma, algo que es difícil de apreciar para quienes no hayan asistido a una de estas “inmersiones”.
Las experiencias inmersivas están diseñadas para captar la atención de los usuarios de manera profunda y sostenida, haciendo que se sientan parte activa del entorno o la narrativa presentada, algo que no puede comprenderse al 100% hasta que no se ha participado en alguna de ellas, en este caso es la de Van Gogh, pero también hay otras como la Tumba del Rey Tut.
El anuncio que hizo la Gobernadora Marina del Pilar respecto a la llegada de esta Experiencia Van Gogh a Mexicali, con 10 mil boletos gratis, es una oportunidad para los cachanillas, la oportunidad de experimentar algo realmente fuera de serie y extraordinario, que rara vez puede apreciarse en esa ciudad.
Ojalá los mexicalenses aprecien el valor de este evento, que estará tan solo unos días o semanas en la capital bajacaliforniana, aunque será difícil en una ciudad poco acostumbrada a este tipo de expresiones y que, lamentablemente ha demostrado en otras ocasiones ser poco sensible al arte, como en el caso de las esculturas de Auguste Rodin en el CEART hace algunos años.
Esa exposición sí era obra del más grande escultor de la Historia, después de Michelangelo Buonarotti (mejor conocido como Miguel Ángel) sin embargo la sala del CERT Mexicali lucía DESIERTA mientas en CdMx y otras sedes había filas de espera solamente para entrar.
En esta ocasión la experiencia inmersiva, combinada con el complemento de realidad virtual (optativo pero muy recomendable) conforman una oferta que seguramente sí “jalará” a miles de mexicalenses a experimentar la inmersión con Van Gogh, en una de las mejores decisiones de Marina del Pilar: Traer a Mexicali este concepto para el Festiva de Octubre.

