ALFREDO AZCARATE VARELA
THE BAJA POST/EDITOR
Jaime Bonilla, ex Gobernador de Baja California, de MORENA, recibió una bocanada de aire Tribunal de Justicia Electoral, que tomó la decisión de devolverle su escaño o curul en el Senado, en lo que podría interpretarse como una medida política que implica una victoria para el polémico ex Gobernador.
La Sala Superior del TEPJF aprobó el proyecto del magistrado José Luis Vargas, quien consideró que no hay impedimento legal para que Bonilla recupere escaño en la Cámara Alta, votaron a favor la magistrada Mónica Aralí Soto Fregoso y los magistrados Indalfer Infante González y Felipe Fuentes Barrera, este último por motivos distintos a los planteados por el magistrado Vargas.
Los votos en contra fueron de los magistrados Janine Otálora Malassis y Felipe Fuentes Barrera, en un tema que puede ser resultado de un choque de poderes: Legislativo contra Judicial, pero también era obvio que Bonilla estaba desesperado por regresar al Senado para tener fuero y poder esquivar el citatorio que tiene para comparecer en una audiencia de imputación el 15 de agosto.
El lunes 15 de agosto, Bonilla tenía que comparecer junto con una decena de funcionarios de su gabinete, para dar cuentas en el polémico caso de NEXT ENERGY, que no es el único pendiente que hay respecto a su Gobierno, muy accidentado y de ética muy discutible. Esto viene a ser una bofetada en la cara del Comité Directivo del PAN estatal de Baja California, sobre todo para Juan Marcos Gutiérrez, asesor jurídico de los blanquiazules, pues viene a debilitar a su partido ante lo que muchos consideran una gestión muy en los límites de lo legal e ilegal de Jaime Bonilla.


