27 noviembre, 2021

“Evaluación de proyectos de inversión, clave para el éxito”: Luis Oviedo, catedrático de CETYS Universidad

REDACCIÓN
THE BAJA POST

Cuando surge un nuevo proyecto de inversión, lo hace a partir de una idea pensada para dar respuesta a una necesidad insatisfecha y que, con una buena inyección de recursos, se materializa en una propuesta que generará el producto o servicio necesario, explicó Luis Fernando Oviedo Villavicencio, docente de la Escuela de Administración y Negocios de CETYS Universidad Campus Mexicali. 

Hablar de un proyecto de esta naturaleza, cuya realización requerirá de inversión para generar rentabilidad económica y social, con miras a recuperar los recursos económicos que se le asignan, hace necesario que a lo largo del proceso de elaboración de su plan de inversión se vayan acreditando varios pasos o pruebas de que su planteamiento va a resolver la necesidad para la que fue creado, pero también, de que podrá generar un rendimiento acorde al esfuerzo de la inversión.

“No basta que las proyecciones arrojen números superiores a lo invertido, porque entra la subjetividad y nos preguntamos si ese sobre valor será suficiente para las aspiraciones de quien invierte, más allá de su resultado aritmético”. 

Añadió que, considerando el tiempo que el proyecto durará en operación, se debe cuidar que el tamaño de los beneficios que aporta no se vean afectados por los aspectos macroeconómicos del entorno. Las etapas de estudio de mercado, de ingeniería de planta y las proyecciones económico-contables pueden mostrar que la perspectiva del proyecto sea favorable, arrojando cifras de beneficios. 

“Pero si consideramos que estas cantidades están ubicadas en diferentes partes del tiempo, separadas una de la otra a veces, por un buen número de años, ahí es donde entra la duda. Considerar la realidad que el dinero tiene diferentes valores en el tiempo, nos lleva a ver las cosas de otra manera”, especificó.

Cuando esto ocurre, es necesario el uso de técnicas más elaboradas de las matemáticas financieras para limpiar a las proyecciones a futuro, de cualquier sospecha de no rendimiento, que contemplen el valor presente de un flujo futuro. Al hacerlo se reconoce la necesidad de comparar cifras de un mismo poder adquisitivo. 

La viabilidad del proyecto en cuestión debe respaldarse con el uso de herramientas de análisis, y/o técnicas o métodos de evaluación de carácter financiero, cuyo propósito es darle valor a los flujos de entrada y salida de dinero, para arrojar índices que ayuden a elegir al que mejor responda a las necesidades u objetivos de la administración.

Además de la inversión inicial, los cálculos numéricos del proyecto suelen arrojar una dualidad de resultados. 

  • El costo que significarán las fuentes de los recursos y su combinación, conocido como costo de capital ponderado, determinado a partir de los costos individuales de cada alternativa y la proporción en que es utilizada, respecto al total de recursos financiados. 
  • Las proyecciones de utilidades y flujos de efectivo, desprendidos de los estados de resultados proforma que se realizan, contando con los pronósticos de venta y los presupuestos de gastos operativos. 

En pocas palabras, “la evaluación financiera es el estudio que busca entablar una comparación entre la inversión inicial, a precios actuales, o del año cero o de arranque, y las utilidades o flujos proyectados, pero traídos a valor actual”, concluyó el docente. 

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