1 diciembre, 2021

Visita relámpago de López Obrador a Mexicali igual que las de Peña, Fox y Calderón

ALFREDO AZCARATE VARELA
THE BAJA POST/EDITOR

Testigo de visitas presidenciales desde tiempos de Ernesto Zedillo, puedo ver que los viajes de presidenciales no han cambiado gran cosa, sus giras y reuniones de trabajo inaccesibles a la mayoría de los medios de comunicación, el trato preferencial a la televisora y a ciertos medios que antes eran parte del “cerco informativo” o peleles de la “mafia del poder” se les da todo el acceso a los eventos y las giras.

LA visita de López Obrador es un mero trámite, nada cambiará, nada solucionará, simplemente vendrá a eventos de acceso más que limitado, abriendo las puertas a esa misma televisora que lo golpeó sin piedad en 2006 y que él acusó de tender el “cerco informativo” que lo aislaba, concepto que ahora él aplica y parece estar justificado por ser él quien lo hace.

Los problemas siguen ahí, la crisis no desaparece, aunque sus partidarios crean que, si AMLO cierra los ojos o niega algo, eso deja de existir, el Gobierno desde el podio matutino desde donde se dirigen mensajes de adoctrinamiento, ahora su visita no pasará de ser otro visitante más sin pena ni gloria.

La visita de López Obrador a Mexicali consiste en una reunión a puerta cerrada, en el tercer piso del Palacio de Gobierno, menos de tres horas para tratar un asunto grave, delicado y complicado como lo es la crisis de los pescadores, una muestra más de que los gobiernos podrán cambiar color, pero no pueden dejar atrás las prácticas y mañas, iguales a ese pasado del que tanto reniegan.

Como en los viejos tiempos, televisoras y cadenas de periódicos locales privilegiados, los” benditos medios nacionales” y los Youtubers, todo igual que antes, AMLO prometió que todo cambiaría a partir de su llegada a l poder, pero el centralismo es azul, rojo y amarillo, ahora es guinda y es igual: Oídos sordos a pescadores de San Felipe, calificar de enemigos a los que cuestionan, compras de Gobierno sin licitación y asignaciones directas.

Digan lo que digan, el Presidente viene a Mexicali a calmar las aguas y para que no le anden reclamando que no viene, que nos tiene olvidados, pero en el fondo, con todo y su discurso populista, en el fondo es lo mismo que lo que tanto crítica y odia: intolerante, sin autocrítica y menos empatía por los mexicanos, en su muy peculiar cosmovisión Andrés Manuel López Obrador cree que son los gobernados los que tienen que empatizar con él.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: