ALFREDO AZCARATE VARELA
THE BAJA POST/EDITOR
Algo que existe en México, más que el trabajo forzado o explotación, es el terrorismo laboral que muchos representantes del sector empresarial mexicano gustan aplicar en sus empresas y . . . ¿porqué no?, ellos son los dueños y por ello pueden hacer lo que quieran.
Desde las presiones para “ponerse la camiseta” de la empresa, que para patrones significa trabajo y horas extra sin cobrarlas, sacrificándose por un patrón insensible
El trabajo forzado es algo que debe parar, pero también debe detenerse la extorsión laboral de algunos patrones que presionan psicológicamente a sus trabajadores y los mantienen en un estado de ansiedad que llega a afectar sus vidas personales pero la extorsión del empresario mexicano se basa en un chantaje de “sin no te gusta vete, hay muchos que quieren tu trabajo”
Esta presión de Estados Unidos, no solo es contra México sino también contra Canadá, Reino Unido y Taiwán y ha amenazado con imponer aranceles extras de 10% en cualquier trato de negocios entre la Unión Americana y estos países, en otro desplante de la política de amagues comerciales y amenazas.
La idea de los Estados Unidos es imponer aranceles como medida de castigo y elemento de presión en el intercambio internacional que se ha enrarecido desde Enero de 2025 pero que en muchas ocasiones ha quedado solo en la amenaza y ha sido presión para forzar conductas.



