ALFREDO AZCARATE VARELA
THE BAJA POST/EDITOR
EL Auditorio de Mexicali lleno al tope, banderas y festejo, alrededor de la sede del II Informe de Julieta Ramírez, estaban estacionados los autobuses que organizaron la movilización territorial, asistieron Armando Ayala, Marina del Pilar y otras personalidades políticas diversas de todo el Estado, con algunas ausencias como la de Ismael Burgueño.
Parecía un acto de campaña, pero mientras no se pida el voto, no hay quebranto a la Ley Electoral


En su discurso, Julieta hizo énfasis en el cambio que implica la llegada de la 4T al Poder y la unidad interna del partido y hacia fuera, con el pueblo, aseguró que no buscan cargos ni candidaturas, que el trabajo que han hecho ha sido para continuar con el cambio iniciado en 2018.
Entonces . . . ¿porqué dar esta muestra de músculo político? Fue un Segundo Informe, en tiempos políticos que no pueden pasar por alto y la presencia de tal cantidad de luminarias políticas del Estado envía un mensaje que, aunque no se mencione el voto, posiciona políticamente y da mucho que pensar . . . ¿habrá más informes de Julieta como Senadora?
Julieta aún tiene cuatro Informes más y éticamente hablando, deberá entregar, cumpliendo con su compromiso de seis años como Senadora y eso es una responsabilidad que ella, seguramente, tiene presente y entre porras, matracas y bandearas ondeando ella no debe olvidar.

Marina del Pilar, en su discurso, recordó tiempos pasados y su innegable relación afectiva con Julieta, que a pesar de la distancia del devenir político de cada una en lugares e instancias diferentes, ahí está y así lo demostró la Gobernadora con sus palabras.

Para algunos, el ambiente y el evento fueron como un recuerdo de las épocas del Partido Hegemónica, muchos gritos y porras, la movilización territorial y logística, todo a un coso que sería pertinente se aclarara cómo y de dónde se sufragó, los camiones (al menos) gastan gasolina, la gente necesita agua y comida, por no mencionar otros detalles ¿Serían gratis?

