
ALFREDO AZCARATE VARELA
THE BAJA POST/EDITOR
LA libertad de expresión ha ocupado el centro de la polémica en el tema de la Patrulla Espiritual, cuando lo que origina todo, en esencia, es el combate a las adicciones, un problema complejo que pone al descubierto la omisión del Gobierno para tratar el problema del consumo de drogas.
Los señalamientos contra esta organización, hechos por personas afectadas por la operatividad la Patrulla Espiritual y difundidos en medios causaron, primero, la respuesta en medios de los dirigentes y después empezaron a llegar mensajes con insultos y amenazas para reporteros que publicaron el tema.
Problema de salud pública, crece por incapacidad del Gobierno para combatir adicciones como problema sanitario, no policiaco y para mucha gente, la Patrulla Espiritual actúa así
Los señalamientos en medios de comunicación sobre los métodos de trabajo de la llamada Patrulla Espiritual, dan voz a gente que no está de acuerdo con la manera en que “levanta” adictos en las calles y los llevan a un Centro de Rehabilitación, algunos espacios informativos hablan de privación ilegal de la libertad.
Estos señalamientos no han sido bien recibido por los dirigentes de esta asociación y algunos periodistas han recibido amenazas e insultos través de redes sociales, desde cuentas bien identificadas, que sus dirigentes deben aclarar y explicar ante la comunidad y controlar a la gente que trabaja con ellos.
El tono agresivo de los mensajes recibidos por los reporteros, debe llamar la atención de la Fiscalía General del Estado, que ya ha señalado que podría haber responsabilidad penal de algunas personas de la Patrulla que han “levantado” a adictos. Sin embargo, en Ensenada “abordaron” a una persona trans y le cortaron el cabello y lo vistieron con ropa masculina.
Hay quejas contra “levantones” de lo que ellos llaman “tazos dorados”, esencialmente personas en situación de calle que ellos levantan, para rehabilitar, paro la psicología ha determinado que, para empezar, el enfermo o adicto debe reconocer que tiene un problema, pero peor aún al parecer ahora entran en juego las agresiones de género y homofobia.
Los dirigentes de la Patrulla Espiritual declaran que lo que hacen es en beneficio de la comunidad, ya que la personas que se llevan son adictos o alcohólicos que pueden llegar a representar peligro hasta para sus propias familias, sin embargo, la manera en que trabajan ha provocado reacciones de personas que acuden a medios para hacer oír su voz.

