TIFFANY ABISH
THE BAJA POST/STAFF
Un agente adscrito a la Fiscalía General del Estado, identificado como Jesús Antonio “N”, deberá enfrentar un proceso penal luego de que una jueza determinó que existen elementos suficientes para investigarlo por el delito de violencia familiar en agravio de su expareja.
Durante la audiencia, que se extendió por más de 13 horas, la jueza de control Karen Paloma López Verde dictó una serie de medidas cautelares
Entre ellas destacan la prohibición de que el servidor público se acerque o mantenga comunicación con la víctima, sus hijos o cualquier testigo. Además, deberá presentarse de manera periódica ante la unidad encargada de supervisar dichas medidas y continuar con un tratamiento psicológico impartido por el CESISPE.
Pese a esto, Natividad Alfaro, explicó que esperaba medidas más severas, ya que en el pasado, aún contando con una medida de restricción, el agente continuaba buscando tener contacto con ella.
La defensa del imputado presentó testimonios de familiares del propio Jesús Antonio, los cuales admitieron que sí hubo un episodio violento, pero aseguraron que el responsable no habría sido el acusado. Sin embargo, la parte acusadora resaltó que las declaraciones presentaban contradicciones, lo que terminó por fortalecer la versión de la víctima.

En caso de que el agente incumpla alguna de las medidas fijadas por la autoridad, podría emitirse una orden de aprehensión y solicitarse prisión preventiva justificada.


