TIFFANY ABISH THE BAJA POST STAFF
Jazmín, una mujer que ha denunciado ser víct1ma de violencia extrema, permanece en prisión preventiva por la acusación de haber robado el vehículo de su expareja sentimental, Eloy, quien supuestamente obtuvo mejores oportunidades laborales y se fue a residir a Oaxaca, esto a pesar de que él fue denunciado por violencia y violación en 2022; jamás enfrentó consecuencias legales.
Ese mismo año, el 23 de agosto de 2022, alrededor de la 1:30 de la madrugada, ocurrió el incendio en el que murieron los dos hijos de Jazmín. El caso quedó registrado bajo el NUC 02-2022-29321 y fue investigado inicialmente como homicidio. Sin embargo, la Fiscalía concluyó el expediente como un “accidente”, decisión que la familia jamás comprendió y que dejó múltiples dudas sobre la posible responsabilidad del hombre, quien presuntamente podría haber estado implicado.
Mientras tanto, Jazmín —quien había denunciado violencia y violación previas— no recibió protección, apoyo legal ni acompañamiento institucional.
Por el contrario, fue detenida por la denuncia de robo de vehículo presentada por el mismo hombre que sigue prófugo y que ni siquiera se presenta a las audiencias del caso.
El automóvil presuntamente robado nunca ha sido localizado y, según su defensa, no existe ninguna prueba sólida que la vincule al delito.

Mañana se llevará a cabo una nueva audiencia en su proceso.
La defensa pro bono, encabezada por el Despacho Rosas & Lopez Asociados, busca que Jazmín sea absuelta del delito por el que se le acusa, argumentando que la prisión preventiva es injustificada y que la Fiscalía incluso solicita el pago de una reparación del daño para permitir su salida, pese a la ausencia de pruebas.
El contraste entre la falta de acción ante las denuncias de violencia y la rapidez con la que se procedió en su contra mantiene el caso bajo la atención de colectivos y observadores legales, quienes señalan posibles omisiones institucionales y un patrón de desprotección hacia víctimas de violencia.


