ALFRREDO AZCARATE VARELA
THE BAJA POST/EDITOR
Fuentes bien informadas reportan que el jueves 25 de septiembre, la diputada Daylin García de Movimiento Ciudadano convocó a una reunión que terminó en una confrontación airada entre dos cuadros del “naranja” que podrían se muesas de que se resquebraja el Partido o Movimiento como algunos gustan de llamarlo, pero que al parecer se agrieta.
Una reunión rutinaria terminó en gritos y manotazos en la mesa . . .¿Qué pasa dentro del Movimiento Naranja? ¿Se resquebraja la «oposición responsable»?
Fue en las instalaciones de Movimiento Ciudadano, la reunión era sobre el tema de los llamados bloques de competitividad, una reunión técnica que no temía que pasar a mayores que terminó en un enfrentamiento ríspido entre el diputado federal Gustavo de Hoyos y el regidor con licencia Francisco “Paco” Barraza.
Las diferencias entre ambos resultaron ser muy marcadas y los argumentos políticos fueron “calentándose” hasta llegar a manotazos en la mesa y gritos entre ambos, Barraza sostuvo una posición crítica frente a lineamientos internos, De Hoyos defendió firmemente su visión de proyección, nacional y local.
Antes de confrontarse en una reunión partidaria que se suponía era para coordinarse en un proyecto, los dos (Barraza y De Hoyos) deben anteponer el «naranja» a sus agendas personales
Esta inesperada confrontación generó dudas entre los asistentes a la reunión que cuestionaron discretamente cuál es el alcance de un regidor local —incluso con licencia permanente— frente a un legislador federal que busca consolidar su crecimiento en la escena política, mientras que Barraza al parecer ha preferido operar desde la sombra y !lgo debe estar paneando».
La tensión aumentó porque ni la diputada García, como coordinadora estatal, ni el exsenador Alcibíades García Lizardi, ahí presente, no se posicionaron ni por uno u otro mantuvieron un silencio cauteloso o, quizá, como estrategia para no adelantar definiciones en una disputa que apenas comienza.
Esto deja un vacío en el Movimiento Naranja de BC, que favorece la especulación: ¿fue un simple desencuentro momentáneo o inicio de una ruptura con mayores consecuencias? La mayoría de los presentes coincidió en que, más allá del debate de bloques de competitividad, lo que se vio es una confrontación de liderazgos dentro de Movimiento Ciudadano Baja California.
El partido naranja debe entender que esto enciende focos rojos, y la pregunta en el aire es ¿Quién capitalizará este episodio?: ¿El regidor que se mantiene cercano a las bases y estructuras locales, o el diputado federal que afianza cada día más su proyección estatal y nacional?, pero por ahora, nadie da color y en política, el silencio suele hablar más fuerte que las palabras.


