ALFREDO AZCARATE VARELA
THE BAJA POST/EDITOR
Podría decirse que esta semana, con la presentación del Presupuesto 2026, empieza realmente el sexenio de Claudia Sheinbaum, ya que el Paquete Económico de 2025, estuvo diseñado y presentado por López Obrador, como cada primer año de un(a) presidente(a) el gasto público es determinado por la persona mandataria anterior.
Claudia Sheinbaum debe ver que es imperativo empezar a tomar distancia del pasado Obradorista, dejar que el Mayo y García Luna purguen sus condenas y poner la vista en el futuro, con los sanos desmarques políticos que necesita su Presidencia para autentificarse al 100%
Por lo tanto, las personas mandatarias no ejercen al 100% su poder hasta el Segundo Año de Gobierno, donde también podrían pesar los “desmarques” con políticas públicas y amarres del pasado, por lo que mucha gente en la Oposición esperan que inicie un distanciamiento, sano y pacífico, de la Presidenta con AMLO.
Sin embargo, la propia mandataria sigue refiriéndose a López Obrador como “el Presidente” y eso es un despropósito porque el señor ya no es Presidente, ni lo volverá a ser, pero parece que en MOREN es una especie de santo o figura de adoración casi religiosa, como el Malverde de los Narcos, AMLO es el patrono de la Cuarta Transformación.
¿Vivimos en un Maximato donde quien quiera que sea presidenta(e) está manipulado(a) por el Ex Presidente López Obrador? Está en manos de Sheinbaum demostrar si es así o no, el reto es dejar de poner excusas de un pasado lejano para no tratar los temas candentes de su Gobierno, como la casita de Noroña.
¿Qué es más importante hablar de la casa de Noroña o de García Luna? Que ingenuidad de una persona que, presuntamente, tiene un doctorado de la Facultad de Ciencias de la UNAM, creo que García Luna ya se está pudriendo en la cárcel, ya no hay más que decir, en cambio la casa de Noroña es tema actual.
Ojalá Claudia Sheinbaum entendiera que en este momento, ese tipo de argumentos son vistos como evasivas, escapismo de un poder que, cuando era oposición exigía terminantemente que hubiera TRANASPARENCIA y ahora desde el poder no quieren rendir cuentas ni responder de sus errores como la casita de Noroña, que supuestamente cuesta alrededor de 14 MDP.
Empieza el Segundo Año de Claudia Sheinbaum como Presidenta y no hay señales de que empiece a desprenderse del Obradorismo, aunque la salida del médico que dio muestras de su incoherencia en la Pandemia de COVID, la reactivación del combate al Narco con García Harfuch (a quien AMLO no quería . . . ¿por qué sería?
Por último, tal vez la energía que gasta la Presidenta para exigirle a los Estados unidos explicaciones sobre la forma en que se llevaron al Mayo Zambada a Estados, la pueda canalizar en algo más útil ya que está claro que nunca le darán la explicación y tendrá que quedarse con las ganas de saber, como muchos reporteros mexicanos que buscan información que debería ser pública y se las niegan.
La insistencia de Claudia por saber qué pasó, es un rezago de AMLO y sus “abrazos no balazos”, creo que lo que debería decir Sheinbaum es “quédense con él” y ella debería tratar de emprender acciones para terminar con la guerra que ahoga a los sinaloenses, en ligar de exigir la información hay que pelear esa guerra y garantizar tranquilidad a los sinaloenses.

