ALFREDO AZCARATE VARELA
THE BAJA POST/EDITOR
La Presidenta Sheinbaum lo repite una y otra vez, la corrupción se acabó en México, pero no es así y no todo era corrupto en el pasado ni todo está libre de corromperse en el presente, no son iguales pero tampoco son tan diferentes, pero sí queda caro es la tendencia del actual Régimen a ponerse como ejemplo de honestidad y ética.
El discurso oficial de «se acabó la corrupción en México» es una afirmación que la realidad se encarga de desmentir continuamente
Dos nombres que son como balas en el corazón de la 4T, el Vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, jefe de la Marina en Puerto Vallarta y el teniente coronel Jorge Enrique Medina de Jesús, coordinador general operativo de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) quien además tenía a su cargo la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC) que no es otra cosa que la Policía Estatal Preventiva (PEP) con nuevo nombre.
Primero, la PEP y ahora la FESC siempre han llamado la atención por su exceso de fuerza y las acusaciones de abuso de autoridad contra ellos, ya sea maltratando de forma ilegal a detenidos o mediante hostigamiento a jóvenes de barrios populares, cateos sin orden de un juez, detenciones arbitrarias y hasta complicidad en delitos.
Este era uno de los retos del General Laureano Carrillo, enviado desde el Centro del país a atender la seguridad pública en un Estado que se encuentra a 3 mil kilómetros de l Capital del país, por lo que resulta difícil que un mando militar, adaptado al tea policiaco, enviado por alguien desde el centro de la República, esté familiarizado al 100% con las características de Baja California.
Por otra parte, la detención del Vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, jefe de la Marina en Puerto Vallarta, pone el dedo en la llaga Lopezobradorista y su discurso de “somos diferentes” una karma de autoelogio que se “cae” constantemente ante la realidad apabullante de arrestos de funcionarios y policías por presuntos lazos con el crimen organizado.
Una muestra más de que los políticos del actual Régimen se dan baños de pureza hablando de un “pasado nuestros críticos quieren revivir”, pero muchos que critican al Gobierno de la 4T solo quieren un NUNEVO CAMBIO pues el de 2018 no resultó como esperaban y una gran cantidad de ellos vienen de las filas prianistas que representaban ese pasado que ahora niegan.


