
ALFREDO AZCARATE VARELA
THE BAJA POST/EDITOR
Las marchas de protesta del 18 de Febrero donde opositores al Gobierno de Andrés Manuel López Obrador expresaron su desacuerdo con varias medidas del Gobierno Federal, fueron minimizadas por el Presiente quien aseguró que “se disfrazan de demócratas pero engañan al pueblo”, negándole fierza e importancia a la protesta masiva de miles de mexicanos que no están de acuerdo con sus políticas públicas.
EL Zócalo de CdMx, al igual que varias plazas en ciudades de México y algunas en el extranjero, fueron escenario de protestas de opositores que marcharon y se manifestaron contra lo que consideran un atentado contra la democracia, “escondido” en las Reformas Constitucionales que propuso AMLO el 5 de Febrero.

Entre las inconformidades expresadas por los opositores en las marcha, destacaron la intención de desaparecer los organismos autónomos como el INE, la falta de transparencia y el odio contra los organismos ciudadanos, que el Gobierno Federal ha fomentado.
Irapuato, Yucatán, Mexicali, Guadalajara, Querétaro y muchas ciudades del país fuero el escenario de protestas contra lo que la oposición percibe como atentados a la democracia, la transparencia y una serie de medidas y omisiones que el Gobierno de López Obrador ha emprendido y cometido, desde la óptica opositora.
En Mexicali se concentraron cerca de 800 personas en el Monumento a Álvaro Obregón, donde hubo varios oradores que se expresaron contra la eliminación de organismos autónomos, a favor del respeto a la división de poderes y las reformas propuestas el 5 de Febrero, que ellos perciben como un ataque a la democracia.
“Somos 700 mil personas aquí reunidas”, decía uno de los oradores en la Plaza Mayor de la CdMx”, quizá exagerando y cayendo en el jugo de Presidente que seguramente minimizará esta manifestación y les negar el derecho a ser escuchados simplemente porque no piensan igual que él.
Con algunos errores que pudieron haber “desvirtuado” el objetivo de esta manifestación nacional, como los gritos y consignas contra el Presidente, las protestas fueron pacíficas pero enérgicas, sobre todo en el discurso de Lorenzo Córdova, donde dijo que “regresaremos a defender la democracia cuantas veces sea necesario”. López Obrador llegó al poder por una escalera que, facilitada por autoridades electorales, reconoció y garantizó su triunfo en la elección de 2018, “misma que ahora pretende destruir para acaparar el poder y que nadie pueda llegar, como él lo hizo” aseguró Lorenzo Córdova.


