ALFREDO AZCARATE VARELA
THE BAJA POST/EDITOR
Las apariciones del cerro del Tepeyac, son símbolo de fe que a generado una gran devoción por la Virgen de Guadalupe, que de acuerdo a lo que relatan crónicas, como el Nican Mopohua, un libro que narra, en náhuatl, las pariciones a Juan Diego y supuestamente fue escrito por Antonio Valeriano entre los años de 1553 y 1554.
El ejemplar original del libro está en la Biblioteca Pública de Nueva York, narra la historia o leyenda (dependiendo de las creencias de lector) de las apariciones de la Virgen María ante el indígena Juan Diego, en el cerro del Tepeyac, para enviar un mensaje al Obispo a través de la humilde figura del “natural”, como los llamaban los españoles.
La Historia dice que la Conquista termina oficialmente en 1521, pero la resistencia de muchos indígenas a ser evangelizados y bautizados en la religión católica era difícil de abatir, continuaban los sacrificios humanos y la adoración a sus dioses, lo que la jerarquía católica en su visión de la historia llama “idolatría”.
EL cerro de Tepeyac ya era sitio de adoración a la diosa Tonantzin-Coatlicue, que representa la madre de los doses y la humanidad, de acuerdo a los relatos, antes de la llegada de los españoles, ya era un lugar de culto y las apariciones y el mensaje de la Virgen, son un símbolo obvio de la llegada de “la nueva religión” que venía desplazar las creencias “paganas”.
El culto, adoración o devoción por la Virgen de Guadalupe inicia con la construcción de la Basílica que, de acuerdo a las crónicas del Nican Mopohua, se construyó a petición de la Señora a través de la voz de Juan Diego, quien convenció a Fray Juan de Zumárraga que era portador de un mensaje divino por medio del llamado “misterio de las rosas”.
Así, junto con el tamaño e importancia que fue adquiriendo la Basílica, se generó una enorme devoción por este ícono religioso femenino entre los indígenas, que fueron dejando atrás sus antiguas prácticas y se fueron alineando a la religión católica, en muchas ocasiones porque su vida dependía de ello.
Guadalupe, historia o leyenda, es el paso final de la Conquista de la Nueva España y suena muy duro, pero es la conclusión del sometimiento de los “naturales” ante los “gachupines”, una conquista que había iniciado con una recua de malhechores y criminales, encabezados por el asesino Hernán Cortez, que culminó con la tortura de Cuauhtémoc en 1521.
Pero no fue hasta lo narrado en el Nican Mopohua, que se pudo pacificar y concluir la Conquista y dar inicio a la llamada Etapa Colonial, gracias al sincretismo religioso que los hechos o relatos del Tepeyac originaron y que inculcó en los conquistados una devoción que ha trascendido el genocidio, saqueo y sometimiento de un pueblo que se ha vuelto ferviente devoto de la Virgen de Guadalupe, al grado de convertirlo en un símbolo nacional.




