
ALFREDO AZCARATE VARELA
THE BAJA POST/EDITOR
Todo inicia con la encuesta de EL UNIVERSAL donde se ponía a Claudia Sheinbaum casi 50 puntos por encima de Xóchitl Gálvez y con ello se manipula e influencia a la opinión pública, “sembrando” la percepción de que MORENA tiene ganada la elección de 2024, por avalancha como en 2018 y que la oposición no tiene ni la más remota oportunidad de ganar.
El proceso electoral 2024 tiene una distinción: Será, en primer término, una guerra de encuestas y bombardeos en redes sociales, para sesgar la percepción y después inhibir la oposición, en una elección sin precedentes, donde más que partidos políticos, se enfrentarán maneras de pensar y de vivir, una confrontación entre los dos México que existen y se han distanciado aún más desde la llegada de la 4T al Gobierno.
Las encuestas son una forma muy perversa de desvirtuar elecciones y campañas electorales, sesgar la opinión pública al usarlas como arma propagandística para “inyectar” la percepción de que (en este caso Claudia Sheinbaum) tienen una enorme ventaja sobre su oponente en la elección, como ahora que se difunde que Xóchitl va 20-25 puntos debajo de la defensora de la 4T.
Las encuestas se han convertido más en un arma de ataque que una ayuda para saber como se van moviendo las preferencias electorales y tienen una gran influencia en la ciudadanía, al sesgar información de acuerdo a sus intereses y así generar una percepción de desventaja o ventaja para quienes participan como candidatos en procesos electorales.

