
REDACCIÓN
THE BAJA POST
Brindar un espacio seguro a las niñas, niños y adolescentes que por distintas circunstancias llegan solos a la frontera, después de atravesar situaciones difíciles, es el propósito del Círculo de Protección, una ruta que permite recibirlos, escucharles y acompañarles, poniendo en primer lugar su bienestar y sus derechos.
La gobernadora Marina del Pilar Avila Olmeda informó que, a través de esta ruta, se ha brindado atención a 11 mil 281 niñas, niños y adolescentes, de los cuales 8 mil 685 pudieron reintegrarse de manera inmediata desde estos espacios de protección
El Gobierno de Baja California desarrolla esta estrategia junto con UNICEF, DIF Baja California, la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes y las instituciones que participan en su atención, para que cada caso sea atendido de acuerdo con sus necesidades.
“Queremos que una niña o un niño que llega a Baja California sepa que aquí hay una comunidad que lo cuida. Que no importa de dónde venga, qué circunstancias haya vivido o hacia dónde vaya después: sus derechos siempre van con ella o con él”, expresó la mandataria estatal.
Se cuenta además con espacios bajo modelos de atención integral, como el Centro de Primera Acogida Jasson y Alexander, reconocido como un referente a nivel global; Villa Albatros, en Ensenada, donde jóvenes que han recibido acompañamiento hoy cursan estudios universitarios; y Santuario Migrante, que ha brindado atención a personas de más de 65 nacionalidades.
La presidenta del DIF Baja California, Mavis Olmeda García, señaló que el Círculo de Protección brinda atención integral a quienes son repatriados de Estados Unidos, especialmente cuando viajan sin compañía, garantizando sus derechos y el acompañamiento necesario durante este proceso.
Por otra parte, el representante de UNICEF México, Fernando Carrera Castro, reconoció los alcances de Pancita Llena, Corazón Contento, que llega a más del 80 por ciento de estudiantes de primaria para reforzar su alimentación y educación, así como de Tarjeta Violeta, que beneficia a 100 mil madres autónomas y alcanza también a 225 mil de sus hijas e hijos.
La titular del Ejecutivo subrayó que la atención a las infancias abarca distintos momentos de su vida, desde la alimentación y la educación hasta la movilidad y los espacios de convivencia, además de aquellas situaciones en las que requieren acompañamiento para volver a sentirse seguras y seguros.
Bajo el principio de Bienestar Compartido, se trabaja para que las nuevas generaciones crezcan sabiendo que tienen derechos, que su voz importa y que siempre encontrarán instituciones dispuestas a escucharles, acompañarles y cuidar de su bienestar.

