ALFREDO AZCARATE VARELA
THE BAJA POST/EDITOR
El peligroso oportunismo de Macalpin y su labia han engañado a los medios de la capital del país, haciéndose pasar como periodista, engañando a varios, como a Ciro Gómez Leyva hace meses y ahora sale con Azucena Uresti ladrando cosas sin sustento.
Macalpin ha logrado popularidad por insultar y decir “lo que la gente quiere oír” pero sin ningún sustento, eso no lo ven las personas

Es triste que medios “nacionales”, como Ciro por la Mañana y la misma Uresti, le abran micrófono a un farsante que fue despedido del Canal 66 por usurpar las posiciones de Arnoldo Cabada y otros ejecutivos, poniéndose como el “Rey del Rating” y quería negociar todo.
Macalpin es un atavismo viviente es un engendro del PRI, “huele-farts” de Panchito Pérez Tejada y de ahí “saltó” a la tele, donde se daba gusto acusando e insultando al Gobierno dando una falsa imagen de “periodismo crítico”, que en realidad es una especie de gatillero mediático semianalfabeta.
Periodistas encerrados en su centralismo periodístico y bajo el arquetipo de que “la provincia” es una reproducción a escala de la realidad de la “capital, donde llega un personaje “vivo” y les hace creer que es periodista y que su despido de Canal 66 fue un atentado contra la libertad de expresión.

Es un peligro que la gente crea que Macalpin podría ganar e incluso que podría ser un buen alcalde, no ven el mercenario traidor, capaz de vender a sus amigos por dinero, la muestra es su contrato por más de 10 millones de pesos con el Gobierno de Marina del Pilar.

