ALFREDO AZCARATE VARELA
THE BAJA POST/EDITOR
Después de ser avasallados en las elecciones de Coahuila, los “sabios” de MORENA debe dejar atrás todas las descalificaciones y sus repetitivos mensajes Goebbelianos y baños de pureza, debe evitar las maromas de justificación y hacer un auténtico análisis interno y una autocritica real.
Primero, MORENA debe dejar de nombrar PRESIDENTE a un tipo que dejó de serlo hace casi dos años y no darle trato de figura mesiánica
Basta de el tono de mujer compungida de una ex dirigente MORENISTA degradada a “consejera jurídica”, basta de autoelogio y justificación de Noroña que ahora hace todo lo que criticó como militante de oposición, basta de llamare PRESIDENTE a un tipo que lo fue pero ya no es.
MORENA debe ver que ANDY, ese nepobaby nocivo y tóxico, cínico y llorón, le ha hecho un grave daño y que si no le ponen un alto será tan irreparable e incurable como un cáncer que hace metástasis en todo el organismo guinda morenista y la caída será más dura y más rápido.
Coahuila puede ser el principio delo fin de MORENA, pero también una llamada de atención que el partido hegemónico puede aprovechar para corregir rumbo en algunos temas donde no han salido las cosas bien o donde algunos “cochitos” se les han salido del huacal (hijos de AMLO).
MORENA debe dejar atrás el narcicismo con el que se han quedado encantados por su propio rostro de honestidad valiente que mas bien resultó ser de tranzas en caliente, Claudia Sheinbaum debe ver que gobiernos para todos los mexicanos y no solo parea su gente para sus Citlalis, Luisa Marias, Monreales, Noroñas y demás ejemplares guindas.
LA oposición debe tener oportunidad de exponer sus ideas e ideología y no ser atacada como enemigo de la nación, MORENA debe dejar atrás ese centralismo que está matando al país, sobre todo en el tema de IMSS BIENESTRAR que de lo segundo no tiene ni la sombra.

ES tan un solo ejemplo, de la forma que MORENA quiere imponer un centralismo que ya había quedado atrás y que hace más daño que bien a México, al dejar de lado la autonomía de los estados que deberían ser libres y soberanos, así como la “discreta” toma de los otros Poderes: Judicial y Legislativo por parte de un Ejecutivo voraz.


