ALFREDO AZCARATE VARELA
THE BAJA POST/EDITOR
LA Ley Nacional de Aguas se ha socializado mal, por decir lo menos, los agricultores del Valle de Mexicali, organizados más allá de las preferencias políticas o ideológicas, claman contra esta legislación que (ellos sienten) los perjudica y, al igual que en el resto del país, ha desencadenado unan serie de protestas.
Los agricultores, molestos con los desplantes de Fernandez Samaniego, hicieron una piñata de su efigie y la quemaron
Armando Fernández Samaniego, en su soberbia política y con la “fiebre” del poder recién adquirido, ha mostrado su verdadera naturaleza: un soberbio de ilimitado criterio político, que todo lo que no coincide con él, es decir la oposición, son villanos neoliberales que quieren regresar a sus privilegios, una muestra de lo estrecho de su proceso de razonamiento.
En Mexicali, el trato que Fernández Samaniego ha dado a los agricultores el Diputado Federal ha sido poco conciliador y su actitud ha sido más buen de quien impone su voluntad “porque nosotros representamos al pueblo y ustedes a una oposición que quiere recuperar sus privilegios”, aun cuando muchos de las agricultores que se manifiestan, hayan votado por MORENA.
Fernández Samaniego ve a la oposición como a un enemigo, mostrando así una vena autoritaria y absolutista que se apoya en esa actitud prepotente y hasta burlona y en muy poco o nada se refleja en la situación que sus desplantes han generado, lo que provocó que los agricultores se hayan plantado para bloquear la Aduana de Mexicali.
EL Centralismo que ha impuesto la Cuarta Transformación empieza a hacer efecto, en CdMx creen que todo en México es lo mismo sin ver que cada región tiene su propias características y querer imponer un Modelo Centralista a rajatabla en todo México es una muestra del totalitarismo que quieren imponer desde la capital del país.



