REDACCIÓN
THE BAJA POST
Mandatarios(as) participaron en la sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, donde Gobernadores de todo México se reunieron para discutir estrategias y acciones parara abatir el crimen y combatir la inseguridad, dos temas que preocupan a los mexicanos que viven entre dos fuegos: Un Gobierno que no parece tener capacidad total para garantizar la seguridad y un reclamo a los medios de comunicación por difundir las cifras de índices delictivos.
La Presidenta Sheinbaum debe poner orden ante esta polémica declaración que no ayudan en nada a su gestión contra el Crimen Organizado
Una queja contra medios de comunicación fue que difunden cifras con malas intenciones de criticar a personas gobernantes, “manipulando” las cifras de delitos, que (por cierto) son proporcionadas por las mismas instancias oficiales, en una muestra de o que significa “querer tapar el Sol con un dedo” y poniendo su imagen por encima del bienestar de las personas a quienes gobiernan.
Varios(as) gobernadores(as) aprovecharon el espacio para plantear inconformidades y proponer ajustes a las políticas de seguridad, con énfasis en la falta de recursos, el impacto de las estadísticas oficiales y la necesidad de coordinación con el gobierno federal.
Destaca el reclamo de titular del ejecutivo de un Estado, que hizo un reclamo contra la manera en que se presentan las estadísticas delictivas, pues dijo que generan percepciones distorsionadas que afectan de forma negativa a estados pequeños
Una de las personas gobernantes de estado explicó que su entidad pasó de cinco a 17 homicidios en un semestre, entre 2024 y 2025, por lo que el aumento se tradujo en un 260% por lo que se quejó que medios y periodistas retomaran los datos como crítica a su gestión.
En esta nota, que plantea una gran incongruencia, se distingue la preocupación de esta persona gobernante de poner su imagen por encima del bienestar de los residentes de su Estado, un tema que debe estar presente en la mente de la presidenta Sheinbaum que debe ver que este tipo de actitudes de gente de su propio partido, dañan la imagen, el desenvolvimiento y el trabajo de la Presidenta del país y son una muestra que, a veces, el pueblo no es primero.


