The Baja Post / Tiffany Abish
El periodista Jorge Heras se enfrentó a su agresor, Manuel “N”, durante una extensa audiencia de imputación y vinculación a proceso.
En la audiencia, Heras relató que tras la agresión recibió una llamada de advertencia en la que le señalaron que debía tener cuidado, ya que el acusado era considerado una persona peligrosa.
La sesión comenzó a la una de la tarde. En ese momento, Manuel “N” se quedó sin representación legal, debido a que los abogados que había contratado abandonaron el caso minutos antes de que iniciara el proceso.
El imputado fue defendido por un abogado de oficio.Durante la sesión, Manuel “N” manifestó sentirse mal y aseguró padecer epilepsia y ansiedad, lo que derivó en un episodio de vómito.
El juez de control, Bernardino Ahumada, solicitó la intervención del Servicio Médico Forense (SEMEFO).
El doctor César Raúl González Vaca, titular estatal de la dependencia, junto a paramédicos de Bomberos, diagnosticó que se trataba de una crisis de ansiedad, la cual no ponía en riesgo su salud ni sus signos vitales.
Pese a este incidente, el proceso continuó. La Fiscalía General del Estado (FGE) expuso que Jorge Heras fue agredido el pasado 26 de agosto a las afueras de su lugar de trabajo, hecho que le ha impedido retomar sus labores periodísticas.
El Ministerio Público señaló que este daño representa un atentado contra la libertad de expresión, además de las lesiones físicas ocasionadas.
La fiscalía presentó también el testimonio de un familiar del acusado, quien confirmó que Manuel “N” reconoció su responsabilidad al decir que “él había hecho todo el trabajo”. La defensa del imputado no refutó las pruebas.
El juez vinculó a proceso a Manuel “N” por los delitos de lesiones calificadas, amenazas y pandillerismo, con la agravante de haber sido cometidos contra un periodista. Asimismo, otorgó un plazo de tres meses para el cierre de investigaciones y dictó prisión preventiva como medida cautelar.

