ALFREDO AZCARATE VARELA
THE BAJA POST/EDITOR
”En Estados Unidos están persiguiendo a la gente”, dijo el músico Bruce Springsteen durante un concierto en Manchester, Inglaterra, cuando hizo una pausa y afirmó que están pasando cosas extrañas y lamentables en su país, ante lo cual Donald Trump contestó con insultos y arengado a sus seguidores contra uno de los artistas estadounidenses más importantes de los últimos 40 años.
Para un artista con conciencia social como Bruce Springsteen, Estados Unidos se ha convertido en territorio de injusta persecución
“Imbécil”, “Sobrevalorado”, fueron a algunos de los insultos que Trump le dirigió al “Patrón” (The Boss) como lo llaman sus seguidores y fans, mostrando una vez más el eje central de un debate al estilo Donald, insultar y ofender esperando las porras y apoyo de sus seguidores y así descalificar al otro.
Pero para Springsteen es lamentable (así lo dijo) que en su país que supuestamente es la “tierra de los libres y valientes” pero ahora está convertida en un tipo de Alemania en los años 1930s, cuando perseguían a judíos y opositores al Partido Nacionalsocialista, ahora en la Unión Americana están deportando personas que incluso tienen residencia legal en el país.
Una persecución que, indudablemente está en contra de la migración por motivos incomprensibles para muchos, incluso trató de imponer una tasa de impuesto de 5% a las remesas que mandan los mexicanos a sus hogares desde la Unión Americana pero que fue frenado en el Congreso de los EUA por el propio Partido Republicano (que es el partido de Trump) provocando otra venenosa reacción de Donald.
Indudablemente que hay una satanización total de los inmigrantes en Estados Unidos, un país que creció y se desarrolló hasta ser la potencia Número Uno del planeta, económica y militarmente, basada en la inmigración de personas que fueron llegando de todos los rincones del mundo.


