ALFREDO AZCARATE VARELA
THE BAJA POST/EDITOR
El FOBAPROA ha vuelto a surgir como tema de actualidad, de esos que a la 4T le gusta desenterrar para “tapar” sus propias fallas, por las críticas del Expresidente Zedillo a la Presidenta Sheinbaum, quien respondió con furia que él seudo cachanilla Ernesto era el causante de los 872 mil millones de pesos del “rescate bancario”.
Los pagos anuales son de 40 MDP dando prioridad al pago de intereses (2.5% del PIB) se terminará de lagar entre 2075 y 2095 y si se pagara el doble anualmente la deuda quedaría pagada entre 2050 y 2060, el principal causante del problema fue Carlos Salinas de Gortari
No es por defender a Zedillo, pero tal vez la mandataria pasa por alto que el problema fue causado por el “duendecillo de Dublín” Salinas de Gortari y en parte de José López Portillo quien nacionalizó la Banca en uno de los peores robos de la Historia Mexicana, lo cual el “innombrable” como le decía ridículamente el AMLO, trató de solucionar con la reprivatización de los bancos mexicanos.
Hasta mayo de 2025, la deuda relacionada con el FOBAPROA (hoy gestionada por el IPAB, Instituto para la Protección al Ahorro Bancario) sigue siendo un compromiso financiero significativo para México. Según las últimas cifras disponibles, la deuda total del rescate bancario es de 872 mil millones de pesos, 2.5% del Producto Interno Bruto (PIB) del país.
Ahí se dio la corrupción de los Lankenaus, Divinos, Cabal Peniches y demás roedores financieros, que dieron créditos sin garantía prendaria es decir hipotecas sin casas en garantía y “regalaban” dinero prácticamente de manera tal que causaron la grave crisis del “Error de Diciembre” y Zedillo tuvo que buscar una solución, que no fue la mejor, para un problema que le heredó al orejón Salinas.
El pago anual por intereses y amortización de la deuda ronda los 40 mil millones de pesos anuales, aunque se ha reducido respecto a los niveles máximos de principios de los 2000, sigue siendo una carga estructural para las finanzas públicas, desde 1999, la deuda se paga a través de recursos del Presupuesto de Egresos de la Federación y los ingresos que genera el propio instituto.
Es una enorme deuda, para pagarse a largo plazo, en esquema que prioriza pagar intereses antes que liquidar rápidamente el capital, por eso, aún hoy se ven cifras enorme por el FOBAPROA/IPAB y de acuerdo a los cálculos de economistas se terminaría de pagar entre 2075 y 2095 es decir casi al terminar este Siglo.


