REDACCIÓN
THE BAJA POST
Fueron mil 096 días de un gobierno transparente donde quedó claro que la unidad no implica uniformidad, comentó la alcaldesa de Tijuana Montserrat Caballero Ramírez, al término de su gestión al frente del 24 Ayuntamiento de Tijuana, en su mensaje final como autoridad Municipal.
Aseguró que también quedó demostrado que cuando existe la voluntad y el compromiso, grandes obras pueden hacerse realidad, este Ayuntamiento, propuso sin imponer, avanzó sin excluir, sin dividir y, sobre todo, sin lacerar a los ciudadanos.
Comentó que al asumir el cargo, entendió que junto con los ciudadanos llegó para dirigir a la ciudad, hombro con hombro, para generar más oportunidades para todos.
Recalcó que cada uno formó parte del cambio que nació desde sus hogares en aquellas luchas donde exigieron el país actual donde el futuro no fuera el privilegio de unos cuantos.
“Los cargos son pasajeros, pero el amor, por nuestra ciudad, es y será permanente. Recibí a una ciudad que había perdido la esperanza, pero con trabajo pudimos recuperar la confianza de todas y todos”, recalcó la primera edil.
La alcaldesa reconoció que lo que buscó fue que su Gobierno se construyera desde una Tijuana diversa, plural y democrática donde se tomaran en cuenta las distintas visiones y otras vías para alcanzar lo que se propuso desde el inicio.
La munícipe explicó que fue un trienio donde lo que parecía imposible, sucedió, toda vez que Tijuana es hoy un municipio libre, sin deudas, sin rezago, donde los recursos se invirtieron por primera vez con los que menos tienen.

La alcaldesa recalcó que su administración municipal dio el ejemplo de un gobierno cercano, austero y sin privilegios que demostró siempre que para los tijuanenses se gobernó con una sola bandera.
En su final, sugirió a manera de metáfora, que podrán cambiarse las hojas, pero siempre mantener las raíces, por lo que seguirá con su trabajo por Tijuana, desde otras trincheras, para abonar a la democracia en la ciudad.

