
REDACCIÓN
THE BAJA POST
Una investigación de The New York Times sobre los supuestos aportes del narcotráfico a la campaña electoral en 2018 del hoy presidente de México Andrés Manuel López Obrador, despertó su inconformidad en contra de este medio de información, por lo que, en su conferencia matutina del día jueves, mostró un cuestionario del diario estadounidense antes de la publicación de dicho reportaje y expuso el número telefónico de la autora de la investigación, Natalie Kitroeff.
En la conferencia del viernes se le cuestionó sobre este acto, a lo que el presidente mexicano contestó que “No fue un error” y que “Lo volvería a hacer”. Su respuesta es preocupante porque revelar información personal de una periodista, cuyo deber es hacer valer el derecho de informar, pone en riesgo su vida.
El consejo Iberoamericano de la Comisión Iberoamericana de Derechos Humanos para el Desarrollo de las Américas (CIDHPDA), en voz de su Comisionado Víctor Hugo Gutiérrez Yáñez, rechaza rotundamente que un Jefe de Estado ponga en peligro la vida de las y los comunicadores mediante actos autoritarios y utilice los canales públicos de televisión para denigrar el ejercicio periodístico, el cual es un pilar en la vida democrática de un país.


