ALFREDO AZCARATE VARELA
THE BAJA POST/EDITOR
Serio problema migratorio en México, finales de 2023 y México se vuelve a convertir en territorio de paso de miles de centroamericanos y sudamericanos que huyen de la violencia criminal y represión gubernamental, falta de oportunidades de trabajo y educación, para tratar de llegar a los Estados Unidos, buscando el llamado “sueño americano”.
Sin embargo, encuentran una pesadilla americana, primero deben enfrentar al feroz e implacable Instituto Nacional de Migración que los reprimen y asustan, les quitan dinero y objetos de valor, esos “migras” aztecas son el primer obstáculo de un calvario migratorio que viven quienes quiere llegar a los Estados Unidos.
La peor crisis se da en Eagle Pass y El Paso, ciudades de Texas, frontera con Piedras Negras, Coahuila y Ciudad Juárez, Chihuahua; donde las operaciones económicas y comerciales en la Aduana y el Gobernador Greg Abbott, ha promulgado una Ley que endurece las medidas contra los inmigrantes ilegales, algo que no se daba con tanto rigor desde 2010 en Arizona con la llamada Ley “Muéstrame tus papeles”.
Tan solo el 18 de diciembre que casualmente es el Día Internacional del Migrante, más de 12 mil 600 migrantes, se registraron en la frontera México-Estados Unidos, el número máximo registrado en un solo día, aún hay muchos que se irán registrando día tras día, una crisis humanitaria, más que migratoria, lo que muestra la falta de trabajo de autoridades migratorias mexicanas para contener el flujo.
Los malos Gobiernos, la falta de control de las pandillas llamadas “Maras” en algunos países centroamericanos, la fata de garantías en Venezuela, son los principales países desde los que huyen estas personas tratando de entrar a Estados Unidos, territorio que visualizan como tierra de oportunidades.
Mientras el Gobierno de Texas se endurece con los migrantes, el Gobierno mexicano parece cerrar los ojos esperando que “desparezcan estas personas”, una línea de acción del Gobierno mexicano que ha sido la constante en la manera de afrontar los problemas por parte del actual Gobierno Federal en México.
Esta crisis es una consecuencia de la corrupción y falta de respeto a los derechos humanos en varios países de Centro y Sud América, donde no hay trabajos, no hay oportunidades educativas y el crimen organizado puede actuar con amplia libertad ante Gobiernos temerosos o cómplices y sus habitantes ven a los Estados Unidos como “bote salvavidas”, sin ver que al tratar de entrar a ese país rompen las Leyes y se convierten en criminales.
Mientras tanto, Gobiernos latinoamericanos, expulsores de migrantes, continúan en una actitud de “wishful thinking” cerrando los ojos ante una realidad avasallante y diciendo que “las cosas han cambiado y que toda esa información sobre la crisis humanitaria y migratoria, son difundidos por nuestros enemigos políticos porque ya no tienen el poder para hacer su voluntad”, una actitud surrealista e ilusoria ante una realidad apabullante.



