ALFREDO AZCARATE VARELA
THE BAJA POST/EDITOR
La carrera por suceder a AMLO en la Presidencia de México, que en realidad inició hace casi dos años cuando López Obrador empezó a hablar de sus “corcholatas”, pero el lunes 5 de junio de 2023, se da el “inicio oficial” de la carrera por el 2024, la elección para Presidente de la República, en el marco de la 4T y sus aspiraciones a mantener la Presidencia.
Ebrard dijo que es un anuncio que busca, más que nada, es mantener la coherencia y respeto con las “reglas del juego”, sin comentar que todo mundo se las “brinca” para seguir en la competencia por el “premio mayor” de la política mexicana, que seguramente volverá a “caer” en MORENA, pues la oposición está desdibujada.
Sin embargo, las tendencias y la preferencia del Presidente AMLO, están con la aún Jefa de Gobierno de la CdMx, Claudia Sheinbaum, al m3enos es lo que se afirma en los ámbitos políticos nacionales, donde ella se ha promovido por todo el país aprovechando que los domingos “no trabaja” y ha viajado por el país en una discreta precampaña.
Ebrard es, para muchos, un candidato interesante y de mucho peso específico desde el punto de vista político, que a pesar de su formación priista y Salinista, es considerado como el único que puede darle competencia a Claudia para obtener la candidatura a la Presidencia, sintiéndose ganador virtual ante una oposición atrofiada en los intereses políticos de dirigentes como Marko Cortez y Alito Moreno.
Ebrard madruga al Presidente y las demás corcholatas, Adán Augusto se va quedando atrás como un oscuro espectro político que simplemente vaga por la oscuridad de los pasillos políticos virtuales y ladra como un perro fiel de López Obrador pidiendo un retazo con hueso para saciar su hambre.



