ALLFREDO AZCARATE VARELA
THE BAJA POST/EDITOR
Las elecciones del 4 de junio marcaron el fin de una era en EDOMEX, el grupo de priistas que dominó la entidad, vio su final el domingo de las elecciones, sin embargo no fue una derrota arrolladora para el PRI, que al menos mantendrá una cantidad considerable de escaños en la Cámara de Diputados.
La Maestra Delfina será la primera Gobernadora del EDOMEX en dos sentidos, primera mujer en gobernar el Estado y encabezará el primer Gobierno no priista (o cualquiera de sus nombres anteriores) en gobernar la entidad mexiquense, que hasta el domingo de elecciones era el bastión del priismo y ahora es un símbolo de victoria para MORENA y la 4T.
Hubo reclamos contra “mapaches” y otros tipos de irregularidades, pero a final de cuentas, Alejandra del Moral salió a reconocer el triunfo de Delfina, en una contienda que significó un parteaguas en la historia política del Estado y de país, un PRI que creyó que su reinado sería eterno y por eso se descuidó, perdió base social y se levanta como la primera fuerza política de México.
Difícil entender en qué pensaba el PRI (antes de aliarse con PAN y PRD) cuando estaba en el poder en el EDOMEX, pero debe ser algo así como una seguridad de que se mantendría en el poder poro siempre y, dormidos en sus laureles, creyeron que podían hacer lo que les diera la gana, sin tener que pagar las consecuencias.
Desafortunadamente para ellos, los partidos de oposición no han entendido que lo del 4 de junio fue a antesala de la derrota electoral de 2024, donde los opositores perderán una vez más porque no son capaces de asumir una derrota y “darle la vuelta”, de esa forma, sentados en un pasado que no volverá, siguen babeando como niños, especialmente Marko Cortez y “Alito”, con un Dante Delgado cómplice soterrado de MORENA.
Lo visto el 4 de Junio es una muestra de lo que viene en 2024, con un PAN «atorado» y en manos de Marko Cortez, quien, gane o pierda su partido, seguramente será bien remunerado, el PRI que no se resigna a terminar de hundirse, sin ver que al llegar al Gobierno con Enrique Pëña Nieto, la corrupción se toleró y practicó a tal grado, que seis años después muy pocos votaron por ellos.
Mientras la oposición no capte que tenían que haber empezado a trabajar desde el 2018, siguen montados en ese sentimiento de “superioridad” y se niegan a ver con los casi 5 años perdidos sin trabajo político como oposición, excepto para elecciones intermedias, Coahuila y EDOMEX, tienen garantizada la derrota en 2024, pero mientas las cúpulas hagan negocio, poco importa lo demás.


