2 agosto, 2021

El triste caso de Movimiento Ciudadano, otra oportunidad perdida para la democracia

ALFREDO AZCARATE VARELA
THE BAJA POST/EDITOR

Eli Topete, renunció a ser diputado por Movimiento Ciudadano, se ha adherido as MORENA y no ha querido irse a profundidad en explicaciones, pero esta renuncia, aunadas a la renuncia de Alejandro Mungaray, como candidato a Gobernador, van dejando cada vez más solo a Alcibíades García Lizardi en su proyecto, solo le queda por ahí escondido en una zona de confort, Paco Barraza Chiquete.

Alejandro Mungaray, ex Rector de la Universidad Autónoma de Baja California fue nombrado aspirante a precandidato y a candidato para Gobernador por parte del “naranjito” Movimiento Ciudadano, el anuncio se hizo un domingo de Noviembre, en una conferencia de prensa donde el ex Rector mostró un gran entusiasmo y compromiso con el proyecto, las cosas parecían ir muy bien.

Al declinar a la candidatura, Mungaray se va, al parecer, desilusionado de lo que le “vendieron” como un proyecto democrático y salió decepcionado, inmediatamente Alcibiades García Lizardo decidió “sacrificarse” por el bien del partido y se autonombró CANDIDATO, después de una “deliberación a nivel nacional”, sin tomar en cuenta a otros cuadros que tiene el MC que eran candidatos factibles.

Topete y Mungaray son solamente dos botones de muestra, dos pruebas de lo que sucede cuando la democracia y las prácticas democráticas en los partidos son mitos, son “fake”, son fachadas, después de haberse entusiasmado con un proyecto “diferente” se toparon con más de lo mismo, no se habían dado cuenta que eran parte de un partido que funciona como negocio.

Las versiones extraoficiales hablan de que a Mungaray le dijeron que “no había dinero para la campaña”, él tendría que aportar de su propio capital, además de aceptar que “le pusieran gente” por parte del dirigente partidista y de acuerdo a lo que dijo una fuente muy creíble fue un CHOQUE DE TRENES.

Movimiento Ciudadano funciona con una estructura que implica un costo, salarios para quienes trabajan en el partido, todo eso viene del financiamiento público para los partidos, la cuestión aquí es: ¿Cuál fue la verdadera razón para la renuncia de Mungaray?, como buenos políticos tanto García Lizardo como Mungaray, darán versiones discretas y no ventilarán públicamente sus diferencias, como buenos políticos.

De Movimiento Ciudadano, se dice mucho, que es un corporativo donde Dante Delgado, su dirigente nacional, es una especie de Presidente del Consejo de Administración y concede franquicias estatales, eso lo que parece quedar al descubierto después de los dimes y diretes por las renuncias.

El laberinto se va quedando solo, los compañeros de proyecto han ido abandonado el barco electoral, el proyecto que se presenta como un “movimiento de la ciudadanía”, sin embargo, la realidad ha ido mostrando la verdadera cara de ese proyecto, que muchos perciben como un corporativo con franquicias en todo el país.

La política mexicana no es un negocio ni una empresa, pero hay quien no lo ha comprendido o quiere seguir amparado en los viejos cánones y cartabones, pero en el marco de los nuevos tiempos políticos, es decir, desde una posición completamente ventajosa y ese es el caso del “naranjito” de la familia García, que junto como el “naranjito” de los Núñez, constituyen dos franquicias familiares, donde la política es negocio y coto de poder.

El nombre de Mungaray y de Topete serán parte de la pesada loza que tendrá que cargar García Lizardi, quien será candidato a Gobernador, sin embargo, la expectativa entre mucha gente es que esto que ha sucedido provocará una caída exponencial en la cantidad de votos para el Movimiento Ciudadano, que al parecer se está terminando su propio capital político.

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